miércoles, 20 de mayo de 2015

Medinacelli, España

Medinacelli, bella y antigua,
Hija de celtas, madre de todos;
Desposada por romanos,
Amada por los moros,
Celada por  cristianos.
Hay un tesoro
En tierras de Soria,
Que mis ojos vieron,
Es Medinacelli.


lunes, 11 de mayo de 2015

DOS PATRIAS de José Martí

Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche. 
¿O son una las dos? No bien retira 
su majestad el sol, con largos velos 
y un clavel en la mano, silenciosa 
Cuba cual viuda triste me aparece. 
¡Yo sé cuál es ese clavel sangriento 
que en la mano le tiembla! Está vacío 
mi pecho, destrozado está y vacío 
en donde estaba el corazón. Ya es hora 
de empezar a morir. La noche es buena 
para decir adiós. La luz estorba 
y la palabra humana. El universo 
habla mejor que el hombre. 
Cual bandera que invita a batallar, la llama roja 
de la vela flamea. Las ventanas 
abro, ya estrecho en mí. Muda, rompiendo 
las hojas del clavel, como una nube 
que enturbia el cielo, Cuba, viuda, pasa...  

miércoles, 15 de abril de 2015

¡TODO ERA AMOR! de Oliverio Girondo

¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!

sábado, 4 de abril de 2015

Bella, poema de Pablo Neruda

BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.


Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.



Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.



Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.



Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.



Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.



Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.



Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

Pablo Neruda es un poeta chileno galardonado con el Premio Nacional de Literatura y el Premio Nobel de Literatura. También se desempeñó como diplomático y fue miembro activo del partido comunista, compromiso político que muchas veces se ve plasmado en sus obras. Ampliamente conocido por sus obras Veinte poemas de amor y una canción desesperada y sus Cien sonetos de amor, también es el autor de poemas tales como Ahora es CubaAlturas de Macchu PicchuLos enemigos y Si tú me olvidas, entre tantas otras.

viernes, 3 de abril de 2015

GRACIAS POR LAS 20.012 VISITAS


Mi caballero del poeta cubano José Martí

Por las mañanas 
Mi pequeñuelo 
Me despertaba 
Con un gran beso. 
Puesto a horcajadas 
Sobre mi pecho, 
Bridas forjaba 
Con mis cabellos. 
Ebrio él de gozo, 
De gozo yo ebrio, 
Me espoleaba 
Mi caballero: 
¡Qué suave espuela 
Sus dos pies frescos! 
¡Cómo reía 
Mi jinetuelo! 
Y yo besaba 
Sus pies pequeños, 
¡Dos pies que caben 
En solo un beso!


Entre los poetas latinoamericanos del siglo XIX uno de los más destacados es José Martí, de cuyas poesías incluso se han valido muchos músicos para conquistar la fama, tal es el caso de Silvio Rodríguez.
Este poeta nació el 28 de enero de 1853 en La Habana y, pese a haber sufrido innumerables agravios (condenado a la cárcel y al posterior exilio), no renunció a sus ideas y utilizó la poesía como un medio para expresarse.
En su poesía puede notarse una fuerte tendencia al realismo y un claro rechazo a la estética propuesta por los amantes de la retórica. A través de versos limpios y directos, el poeta consiguió expresar sus ideas políticas, sus sentimientos amorosos e incluso su posición respecto a las religiones.
José Martí falleció el el 19 de mayo de 1895 habiendo sido alcanzado por balas enemigas, cumpliendo como lo expresara en carta a un amigo, con su deber: defender a su patria.
De http://www.poemas-del-alma.com/jose-marti.htm

jueves, 12 de marzo de 2015

Milonga de las amadas

Milonga de las mujeres
Que transitan como amadas
Cuesta  encontrar las palabras,
Porque   son las olvidadas.

No se aman como amantes,
Fáciles las llaman, putas,
Sabemos que  no es lo mismo
Ir de putas,  vida puta,

Semántica, puta madre.
Palomas de alas cortadas
Que  tienen el  vuelo bajo,
Chicas de la calle atadas

Sueñan las encadenadas
Un día  dejar la mierda,
Un día, el amor las salva,
Un día,  tirar la piedra.

Perdonan las meretrices
Los sueños que les robaron,
Comprenden que son flojitos
Los hombres que las ataron,

Basura de todo tipo,
Cafishios de lo más bajo,
Cobardes que no son buenos,
Para buscarse un trabajo.

Son niñas,  claras mujeres
Las que les dan a esos machos
El amor que no tuvieron
Y cargan sus hijos guachos.

Son madres desprotegidas,
Hijas golpeadas, sufridas,
Agonizan  en las calles
Las  princesas travestidas.

Transitan así sus días,
El miedo es el pan y el queso
Esperan cambiar la vida,  
Por qué no hablaremos de eso.